El abandono de pozos, en nuestro país, es una responsabilidad que cae en cabeza del concesionario de cada área de producción de hidrocarburos.

En la explotación convencional la legislación resulta bastante clara respecto a las técnicas que deben utilizarse para abandonar un pozo que fuera, alguna vez, productivo.

Pero en esta forma de explotación los tiempos son largos y cada pozo es mantenido en producción en la medida en que su producido monetario supere el nivel de los costos variables.

Esto significa que abandonar un pozo no es cuestión de todos los días.

Pero todo cambia con el procedimiento no convencional.

La muy importante declinación que detenta este tipo de pozos hace que la necesidad de su abandono se realice en tiempos más tempranos. Y también debemos mencionar la muy importante diferencia en la cantidad de pozos necesarios para mantener la producción constante o aumentarla.

Además, el fracking actúa como una especie de recuperación primaria en la formación pero, a diferencia de los reservorios convencionales, no es posible (aún) aplicar técnicas de recuperación secundaria o terciaria.

Llegamos a la conclusión, entonces, que esta combinación de mayor cantidad de pozos, importante declinación e imposibilidad técnica de aplicar técnicas de recuperación (que ampliaría el horizonte productivo), nos lleva a un importante aumento de la cantidad de pozos abandonados y que deben ser abandonados anualmente.

A modo de ejemplo se presenta un gráfico con la evolución de la producción de un pozo no convencional con preponderancia en el gas natural:

Las anotaciones en rojo corresponden a la disminución de la producción de un año respecto al anterior. La declinación total entre el promedio del primer año de producción y el cuarto es de 75,8%

Traemos también un pozo no convencional con producción principal de petróleo crudo:

En este caso, la declinación total es del 86,2%.

Para confrontar mostramos la evolución de un pozo convencional:

Este pozo comenzó a producir en enero de 2006 y aún hoy continúa operando. Si bien la declinación es importante en el inicio, es posible mantener la producción en el tiempo con técnicas secundarias.

Como ya hemos explicado, no existen a la fecha aplicaciones técnicas secundarias rentables que permitan seguir explotando un pozo no convencional.

Corresponde entonces el abandono de los pozos.

El resumen de lo sucedido hasta el momento nos indica que hay 970 pozos no convencionales sin producción, lo que indicaría, en principio, la necesidad de su abandono.

La planilla por empresa es la siguiente:

EMPRESAIDEMPRESAPOZOS
YPF S.A.YPF506
COMPAÑÍA GENERAL DE COMBUSTIBLES S.A.CGC75
PAMPA ENERGIA S.A.PAM62
CAPEX S.A.APS50
PLUSPETROL S.A.PLU46
TECPETROL S.A.TPT40
QUINTANA E&P ARGENTINA S.R.L.QUIN36
TOTAL AUSTRAL S.A.TAU32
VISTA ENERGY ARGENTINA SAUVST28
SHELL ARGENTINA S.A.SHE24
PETROQUIMICA COMODORO RIVADAVIA S.A.PCR15
PLUSPETROL CUENCA NEUQUINA S.R.L.PCN14
OILSTONE ENERGIA S.A.OILS9
PAN AMERICAN ENERGY SLPAL9
KILWER S.A.KILW8
CHEVRON ARGENTINA S.R.L.CHE6
Petrolera Aconcagua Energia S.A.ACO4
PATAGONIA ENERGY S.A.PES2
PETROLERA EL TREBOL S.A.PTRE2
ARGENTA ENERGIA S.A.AESA1
PRESIDENT PETROLEUM S.A.PPSA1
TOTAL POZOS SIN PRODUCCIÓN970

El procedimiento de abandono de pozos no convencionales en USA según la IA incluye:

Procedimiento de Abandono de Pozos

El abandono de pozos o sellado de pozos es el proceso en el que se asegura que un pozo que ya no se va a utilizar quede de forma segura, sin riesgo de filtraciones de productos como petróleo, gas o agua subterránea. El proceso generalmente incluye varios pasos clave:

  1. Evaluación del pozo: Se realiza un análisis detallado de la integridad del pozo para determinar la extensión de los daños y los riesgos. Esto incluye la inspección de la estructura del pozo, las capas geológicas y la evaluación de los productos presentes.
  2. Desconexión de los sistemas de producción: Se retiran las tuberías, bombas y cualquier equipo utilizado para la extracción del petróleo o gas.
  3. Llenado del pozo con materiales de sellado: Para evitar cualquier fuga de hidrocarburos o gas hacia la superficie o hacia los acuíferos subterráneos, el pozo se llena con un cemento especial de alta resistencia. Este cemento se utiliza para sellar el pozo de forma que se aíslen las zonas productivas y se proteja el medio ambiente.
  4. Sello de las zonas permeables: Si el pozo ha atravesado varias capas de roca, se debe asegurar que las zonas permeables que podrían permitir el paso de líquidos o gases hacia la superficie queden completamente selladas.
  5. Pruebas de integridad: Una vez que el pozo está sellado, se realizan pruebas para verificar que el sellado es efectivo y que no existen fugas.
  6. Restauración del terreno: Después de sellar el pozo, se trabaja en la restauración de la superficie, lo cual puede implicar la remoción de equipos, la plantación de vegetación y la estabilización del suelo.

Y el costo aproximado de cada trabajo:

Tipo de pozoCosto estimado de abandono y restauración
Pozo vertical convencionalUSD $20,000 – $80,000
Pozo horizontal no convencional (fracking)USD $75,000 – $300,000 o más
Pozos en áreas remotas o con complicaciones técnicasPuede superar los USD $500,000

Si bien son valores que reflejan los costos en explotaciones en USA, teniendo en consideración la globalización del sector los mismos se pueden adoptar como referencia.

De esta forma podríamos decir que el costo de abandono de los pozos no convencionales actualmente inactivos (sin producción) se encontraría entre 72,75 y 291 millones de dólares.

Evidentemente para los valores que se manejan en este tipo de explotación las cifras no parecen relevantes pero habría que asegurarse que los abandonos se realicen.